lunes, 15 de enero de 2018

VIVIR EN LA CALLE...

Cada seis días muere una persona sin hogar en España. Dormir y vivir en la calle tiene un componente de violencia estructural, que además se ve agravado por la violencia directa de la que en muchas ocasiones las personas sin hogar son objeto. Con motivo de la celebración del Día de las Personas sin Hogar, el domingo, 26 de noviembre, y bajo el lema “Somos personas. Tenemos derechos” se realizaron diferentes actos los días 23 y 24 en Elx, Gandia y València, y entre el jueves 23 y el martes 28 en Castellón para visibilizar la situación de las personas sin hogar en nuestro territorio y reivindicar sus derechos como personas en igualdad de condiciones al resto de ciudadanos. En la actualidad, se calcula que son 40.000 las personas en situación de sin hogar que viven en España (23.000 atendidas en centros asistenciales y de restauración según datos de la Fundació Arrels) y unas 400.000 en toda Europa. La situación de sin hogar no afecta solo a quienes viven en la calle, sino a todas las personas que se encuentran en una situación de exclusión residencial. En nuestro país, son pocos los estudios existentes y poco generalizables. Los datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre las personas atendidas en los centros que ofrecen alojamiento o restauración son difícilmente extrapolables a toda la población que está sin hogar. De este modo, la información disponible para el conjunto de España divide la población sin hogar en una parte visible y mayoritaria, vinculada a centros de alojamiento y restauración, y otra parte más reducida y desconocida, que pernocta en espacios inadecuados y se encuentra en peores condiciones de vida. De hecho, otra fuente para conocer el total de personas sin hogar son los llamados recuentos nocturnos organizados en distintas ciudades. Además, existen aún grandes incertidumbres sobre las razones por las que las personas llegan a quedarse sin vivienda y por las que no se alojan en los centros que ofrecen las instituciones. Todo ello apunta a la necesidad de avanzar en el conocimiento del fenómeno para que se pueda formar un diagnóstico global e integral. 

ALGUNOS CONCEPTOS

 La palabra sinhogarismo es, hoy por hoy, un sustantivo escasamente utilizado no solo en los medios de comunicación, sino también entre la mayor parte de la sociedad. Si bien no hay un concepto universal estandarizado de persona sin hogar, en Europa existe un amplio consenso, aunque no oficial, en usar la categorización denominada ETHOS (European Typology on Homelessness and Housing Exclusion), propuesta por la Federación Europea de Asociaciones Nacionales que trabajan con Personas Sin Hogar (FEANTSA en sus siglas en inglés). La clave de dicha categoría es la exclusión de vivienda digna, en base a la cual identifica a cuatro tipos generales:

  • Personas sin alojamiento (“roofless” o sin techo): viven a la intemperie o en alojamientos de emergencia como albergues donde sólo puenden pernoctar temporalmente. 
  • Personas sin vivienda (“houseless”): viven durante intérvalos cortos en alojamientos para personas sin techo. Personas con viviendas inseguras: viven en alojamientos inseguros por peligro de desahucio o de violencia por las personas con quienes conviven. 
  • Personas con viviendas inadecuadas: viven en alojamientos móviles (que no son vivienda habitual), construcciones que no constituyen viviendas convencionales o estructuras semitemporales (chabolas o cabañas) y sin acceso a los suministros públicos -como los de agua, electricidad o gas- o viven en situaciones de superpoblación extrema. 
 En todos estos perfiles encontramos características comunes y cambiar de un grupo a otro puede ser posible en cualquier momento cuando una persona se encuentra dentro de la exclusión social residencial.

ALGUNOS DATOS SOBRE EL PERFIL DE LAS PERSONAS SIN HOGAR

En cuanto al perfil de las personas sin hogar, éste abarca tanto a varones con problemas laborales o de adicciones sin red social de apoyo, como a mujeres jóvenes y de edad intermedia separadas o divorciadas o que han sufrido malos tratos, así como a personas inmigrantes, a varones jóvenes ex tutelados que se quedan en la calle o a personas que padecen algún problema de salud mental. Según el documento Estrategia Nacional Integral para Personas Sin Hogar 2015-2020 (aprobada en consejo de ministros en noviembre de 2015) se observan en los últimos años, según el INE, algunos cambios destacables:

  1. Aumenta el número total de personas sin hogar en España así como el número de personas que pernocta en espacios públicos. 
  2. Hay más jóvenes y más mayores sin hogar: aumenta el número de personas jóvenes en la calle y también los mayores de 45 años sin hogar. Según datos de Cruz Roja, más de dos tercios (el 68%) tienen entre 25 y 49 años. La media de edad es de 40 años pero hay un 2,7% que tiene 80 años o más. 
  3. Aumenta la proporción de mujeres sin hogar especialmente entre los jóvenes. 
  4. Hay menor presencia de ciudadanos europeos entre el contingente de extranjeros sin hogar y un aumento de los no europeos. 
  5.  Aumenta el sinhogarismo por impagos, pérdida de vivienda y desempleo. Se detecta una mayor cronificación de las situaciones de sinhogarismo y de la búsqueda de empleo. 
  6. Fuentes de ingresos: la encuesta del INE recoge que aumentó en más del 97% el número de PSH que carecen de cualquier tipo ingreso (ni tan sólo prestaciones sociales ni ayudas de ningún tipo). Por otra parte, aumentaron el 80% las ayudas proporcionadas por las ONG.
  7. Destaca una tendencia a un mayor uso de pisos y pensiones en relación a quienes solicitan acudir a dormir en albergues. Situación sanitaria de las personas sin hogar: según distintos estudios, la esperanza de vida de las personas sin hogar está entre 42-52 años aproximadamente, 30 años menos que la población general. Las mujeres sin hogar jóvenes tienen una mortalidad prematura mucho más alta respecto al resto de los subgrupos y por encima de cuatro veces mayor que la población general. Su exposición a incidentes directa o indirectamente letales es muy alta. Las muertes suceden a lo largo de todo el año, no sólo vinculado al frío del invierno. Las muertes prematuras de personas sin hogar están principalmente asociadas a cuadros médicos crónicos más que a enfermedades mentales o abuso de sustancias. No obstante, hay un cuadro trimórbido que multiplica el riesgo de mortalidad precoz: abuso de sustancias, enfermedad mental y enfermedad crónica. 
  8.  Personas sin hogar más familiares: según datos de Cruz Roja, el 52,8% de las personas están solteras y el 30,4% están casadas o viven en pareja y el 67% tiene hijos (el 28,4% tiene 1 frente al 20,5 que tiene 2 y el 18,1% que tiene 3 o más). 
  9. Personas sin hogar con rasgos demográficos cada vez más similares a cualquier persona “integrada” en la sociedad: según Cruz Roja, la mayoría tiene estudios primarios o secundarios. Hay un 7% con estudios universitarios. 
  10. Mejora la valoración subjetiva de los servicios para PSH, habiendo mayor contacto con profesionales sociales en pisos y pensiones y menor entre quienes pernoctan en calle. 
  11. Se observa una mayor tendencia a más agresiones y delitos contra personas sin hogar, especialmente jóvenes y mujeres. 
  12. Se aprecian mejoras en las dotaciones de los municipios de más de 50.000 habitantes y un estancamiento o empeoramiento en municipios de menos habitantes. 
 A pesar de todo, siguen circulando rumores y estereotipos negativos en contra de la población en situación de sinhogarismo entre la población general, que dificultan una visión normalizadora y menos arquetípica de su realidad.

ALGUNOS MITOS RESPECTO A LAS PERSONAS SIN HOGAR

  1.  “Están así porque quieren” .“No quieren trabajar”. Gran parte de estas personas han trabajado, querrían trabajar e, incluso, trabajan.Algunas perdieron su empleo y tienen dificultades para encontrar otro, a veces simplemente porque no tienen una formación deseable en un mercado laboral cada día más exigente y supone un gran esfuerzo para ellas superar ese obstáculo a pesar de que se puedan poner recursos a su alcance desde la Administración Pública o desde la empresa privada. Otras, son víctimas de la explotación o trabajan en la economía sumergida para poder subsistir. “La pobreza no tiene solución, siempre habrá personas en la calle”. A pesar del incremento del número de personas sin hogar en gran parte del continente europeo, hay países, como Finlandia, donde no hay personas durmiendo en la calle gracias a políticas públicas elaboradas para la consecución de estrategias de abordaje integral. 
  2.  “Deben atenderse las urgencias principalmente en invierno”. Existen factores de vulnerabilidad durante todo el año (deshidratación, periodos de convalecencia que tendrían que hacerse bajo techo, etcétera). “La solución al sinhogarismo son los albergues… y no quieren acudir a ellos’’. 
  3. “Al menos tienen lo que la gente les da... la solución depende de la caridad y de la solidaridad de la gente”. Los albergues forman parte de un modelo que ya se encuentra en proceso de regresión. Los países más avanzados en materia social sustituyen este tipo de alojamiento por vivienda social y apoyo a largo plazo . Y es que, a menudo, los albergues no responden a la demanda y a los deseos de la persona atendida. Hay que comprender que las personas en situación de sinhogarismo tienen derecho a una vivienda digna, a tener su propio hogar como cualquier miembro de la sociedad, sean cuales sean los recursos de los que disponen. Es imprescindible afrontar la situación para encontrar soluciones desde los propios derechos de la persona, más allá de la caridad y la solidaridad. No se puede obligar a nadie a salir de la calle por cuestión de derechos, pero tampoco se puede privar a nadie de los derechos básicos a los que a menudo solo se puede acceder si se muestra favorable a la adhesión a un programa social (de vivienda, laboral, alimentario, etcétera). Es justo ahí donde entra en juego el apoyo de los expertos, si se requiere y es posible, para favorecer la reinserción social evitando juicios de valor y respetando la dignidad de las personas. 
  4.  “Ensucian la ciudad y generan problemas de incivismo”. Este tipo de afirmaciones se proyectan desde el punto de vista de quien tiene todo lo que se considera necesario para una vida digna. Habría que esforzarse en comprender que existen y se sufren otras realidades y que vivir en la calle supone no disponer de los espacios propios de un hogar. Estas personas no tienen más remedio que realizar en el espacio público, con el riesgo de ser sancionadas, las actividades que normalmente se hacen bajo la privacidad de un hogar . Por tanto, es inevitable que la circulación de personas en cualquier población genere usos molestos en los espacios públicos. 
  5.  “Solo hay hombres en la calle”. “Todos son alcohólicos y toxicómanos que se lo han buscado”. Se ha incrementado el número de mujeres sin hogar en los últimos años, como ya hemos abordado anteriormente. Es cierto que se mantiene el dilema sobre qué es consecuencia y qué es causa: la situación de sinhogarismo o las enfermedades adictivas o mentales. Sin embargo, lo que es innegable es que el sinhogarismo es un fenómeno multicausal. Por tanto, el estigma del alcoholismo o las toxicomanías y de las enfermedades mentales se reduce a un segundo plano al observar que, con la crisis económica y los conflictos sociales que generan los movimientos migratorios, se ha producido un incremento del sinhogarismo en la mayor parte de Europa. 
 Ante esta problemática cabe señalar la conveniencia de tratar el sinhogarismo como un fenómeno multicausal y no focalizar la información únicamente en las personas que lo sufren. Se impone desarrollar campañas dirigidas tanto a la población general como a profesionales sanitarios, para evitar la estigmatización de estos colectivos. Sería necesario buscar soluciones que impliquen actuaciones multiprofesionales para garantizar un abordaje integral de este fenómeno. Hablamos de estrategias que pasen por eliminar barreras de acceso a servicios y prestaciones sociales y sanitarias, por escuchar a las personas expertas y por dar voz a las personas sin hogar, evitando una mirada paternalista y compasiva.

Porque VIVIR EN LA CALLE… MATA.

La justicia social es una cuestión de vida o muerte. El modo en que vive la gente condiciona la probabilidad de enfermar y el riesgo de morir de forma prematura.
¿Y qué puede hacer un médico de familia al respecto? Tradicionalmente, la sociedad ha esperado del sector sanitario que se ocupe de las cuestiones que afectan a la salud y a las enfermedades. Sin embargo, ya en 2009, la Comisión de Determinantes Sociales de la Salud de la OMS hizo un llamamiento para que se subsanaran las desigualdades sanitarias en la población mundial en el lapso de una generación. Para ello, es imprescindible medir la magnitud del problema, analizarlo y evaluar los efectos de las intervenciones. Así, cobran cada vez más sentido medidas como la incentivación (a través de los acuerdos de gestión) del registro en la historia clínica electrónica de la condición de sinhogarismo. De la misma forma, sería recomendable que se registraran otros determinantes sociales que repecuten en la salud de la población. Se trata de destacarlos como problemas de salud y de que aparezcan en forma de «alerta» como las alergias ó la condición de fragilidad.

OTRA VISIÓN ES POSIBLE y puede ser una buena opción empezar a actuar desde las historias clínicas de atención primaria.

 BIBLIOGRAFÍA

  1. Informe sobre la vulnerabilidad social 2014 de Cruz Roja Española.
  2. Estrategia Nacional Integral para Personas Sin Hogar 2015-2020 (Gobierno de España).
  3. Guía de estilo sobre sinhogarismo. Podrías ser tú. Xarxa d´atenció a persones sense llar Barcelona.
  4. Avanzando hacia la equidad Propuesta de Políticas e Intervenciones para reducir las desigualdades Sociales en salud en España (INFORMES, ESTUDIOS E INVESTIGACIÓN 2015 MINISTERIO DE SANIDAD, SERVICIOS SOCIALES E IGUALDAD).
  5. “La salud de las personas en situación de sin hogar acompañadas” por Cáritas. Informe del año 2013.
  6. Subsanar las desigualdades en una generación (resumen analítico del informe final). Comisión de de determnantes sociales de la salud de la O.M.S. 2009.
Ariadna Cucó Alberola. Metgessa de Família. Centre de Salut La Fàbrica. Alcoi.

miércoles, 10 de enero de 2018

Sobre el Derecho a la Atención Sanitaria Universal

Como Grupo de Tercer y Cuarto Mundo de la Sociedad Valenciana de Medicina Familiar y Comunitaria nos parece importante, oportuno y pertinente dar a conocer el comunicado que la Junta Directiva de la Sociedad ha publicado en respuesta a la última sentencia del Tribunal Constitucional que anula el DL 3/2015 del Gobierno Valenciano.

Comunicado de la Sociedad Valenciana de Medicina Familiar y Comunitaria ante el Derecho a la Atención Sanitaria Universal.
Por una Sanidad Pública, Universal, Gratuita y de Calidad.

Ante la reciente sentencia del Tribunal Constitucional que anula el Decreto Ley 3/2015 del Gobierno Valenciano que paliaba los efectos de la expulsión del sistema sanitario público de unos 80.000 residentes en la Comunidad Valenciana, la Sociedad Valenciana de Medicina Familiar y Comunitaria quiere expresar su desacuerdo con dicha sentencia y mostrar su indignación por la falta de sentido común y de sensibilidad que supone mantener vigente por parte del Gobierno del Partido Popular, el Real Decreto 16/2012 que es el origen del problema, puesto que su aplicación supuso el fin del derecho a la atención sanitaria universal en nuestro país.
Lo dijimos en el año 2012 y lo repetimos cinco años después. El Gobierno del Partido Popular debe rectificar para que el derecho al acceso a la Sanidad Pública vuelva a estar vigente en toda España. 
No puede esconderse tras excusas que resultan insostenibles tanto desde el punto de vista económico, como médico, como del respeto a los derechos humanos. 
Hasta ahora han mirado hacia otra parte, hacia las Comunidades Autónomas, que les han ido resolviendo el problema de la exclusión. 
Ya está bien. Es hora de que asuman su responsabilidad.
Y si ustedes no saben hacerlo, no lo han hecho en cinco años, por favor, al menos dejen que otros lo hagan.
No recurran las medidas que acertadamente otros Gobiernos, como en este caso el de la Comunidad Valenciana, habían adoptado. Déjennos solucionar nuestros problemas.
Desde la Sociedad Valenciana de Medicina Familiar y Comunitaria, exigimos que el Gobierno del Estado  solucione definitivamente este grave problema, que no sólo afecta a las personas excluidas, sino que supone un problema para la Salud Pública y por tanto para todos los residentes en España. Al menos la Ministra de Sanidad, si sus compañeros de Gobiernos no lo saben, debería saber que los virus, las bacterias, no distinguen entre personas con derecho a la asistencia sanitaria y quienes no lo tienen. Y las demás enfermedades, tampoco.
Hacer estas discriminaciones es muy injusto, pero es que además es ineficiente.
Desde la Sociedad Valenciana de Medicina Familiar y Comunitaria queremos una Sanidad Pública, Universal, Gratuita y de Calidad, que  para ser eficaz y eficiente necesita una Atención Primaria fuerte y correctamente financiada. 
Junta Permanente de la Sociedad Valenciana de Medicina Familiar y Comunitaria

jueves, 30 de noviembre de 2017

Impacte de la crisi econòmica en la salut mental en la població de Castelló de la Plana

A pesar de que dins del programa de formació dels residents de la Unitat Docent de Castelló no està inclòs l’abordament dels determinants socials de la salut, aquest sí que és un tema que inquieta a alguns dels residents. És el cas de Carlos Navarro, Mariona Herrera, Beatriz Guarc i Cristina Monzó. Els dos primers van acabar el passat mes de maig l’especialitat de Medicina de Família i Comunitària en el centre de salut de Rafalafena i les dos últimes en el centre de salut de Pintor Sorolla.

Durant l’últim any de residència tots els residents d’aquesta especialitat han d’elaborar un treball d’investigació. Normalment els residents solen escollir temes més mèdics i relacionats amb les patologies més prevalents en atenció primària, però aquests residents tenen altres inquietuts i estan interessats en temes polítics i econòmics. Els va cridar l’atenció en la seua pràctica diària la quantitat de pacients que acudixen a les consultes d’atenció primària i d’atenció continuada que presenten símptomes psicosomàtics i l’augment en els últims anys de la prescripció d’ansiolítics i hipnòtics i van pensar que això podia tindre una relació amb factors psicosocials.

Abans de fer el treball van fer una recerca per revisar treballs previs sobre temes similars i no van trobar cap en la Comunitat Valenciana. No van trobar tampoc registre en l’ajuntament ni en els padrons que analitzara els factors socioeconòmics.

El treball d’investigació que van elaborar és un estudi transversal i ecològic que recull dades de nou centres de salut de la població de Castelló en els anys 2009, 2012, 2016. Als pacients que acudien per qualsevol motiu a algun dels centres de salut de Castelló se’ls donava una enquesta on es valoraven diferents variables com els ingressos, la vivenda i la relació de la salut amb la situació de crisi. Es van basar en les dades del programa "Alumbra" on estan codificades les patologies de tots els pacients, i van intentar relacionar els diagnòstics de lumbàlgia, insomni i trastorn depressiu amb les dades socioeconòmiques. Per una altra part van analitzar l’evolució de la duració de les baixes laborals i el número d’interconsultes a la unitat de salut mental durant aquests anys.

Es van entregar un total de 4000 enquestes, de les quals només van poder analitzar 500 que estaven ben emplenades. En tots els centres de salut de Castelló - excepte en el centre de salut de San Agustín-  es van obtenir resultats similars:
 - Apareix un augment progressiu de la prevalència de la lumbàlgia, l’insomni i la depressió comparant les dades de 2009, 2012 i 2016.
 - Respecte a la duració de les baixes laborals, es veu una disminució en 2012 comparant amb les dades de 2009 que torna a augmentar en 2016 superant els valors de 2009. Analitzen aquest resultat com una possible disminució en l’any 2012 degut a l’augment de l’atur per la crisi.
- Les interconsultes a les unitats de salut mental han anant incrementant-se des de l’any 2009 fins al 2016.
- En tots els centres de salut hi ha al voltant d’un terç dels pacients que cobren menys de 500 euros mensuals. En tres centres perifèrics que cobrixen a població més marginal aquestes xifres arriben al 40- 60% de la població, i també en aquests centres hi ha un percentatge més alt de persones que només tenen estudis primaris.

Una de les dificultats que han tingut a l’hora de fer aquest treball ha sigut que no hi ha cap observatori on es recullen dades sociosanitàries de la població.

Després de la valoració dels resultats aquests quatre metges pensen que s’hauria de fer un estudi més a fons conjuntament amb l’Ajuntament de Castelló per a que es faça un mapa sanitari i es destinen més recursos per poder millorar les necessitats psicosocials i per extensió la salut de la població de Castelló. També pensen que des de la unitat docent i durant el rotatori per els centres de salut s’hauria de formar als residents per que puguen ser capaços de plantejar-se quant de importants són els determinants socials i com influeixen en la salut de la població i per a que pugen fer un millor abordatge en les consultes.


Magaly Martinavarro i Blocona
MFiC
Centre de Salut d'Onda.

lunes, 27 de noviembre de 2017

[TALLER] CONGRESO SOVAMFIC

¡Muchísimas gracias a todas por haber elegido compartir con nosotros un rato de vuestro tiempo el pasado viernes! Aquí tenéis opción de visualizar el material que utilizamos, así como revisar el resto de actividades
 que llevamos realizando desde la creación del Grupo de Trabajo.

Y por supuesto, ¡animaros a uniros! Os esperamos en nuestra próxima reunión.

viernes, 6 de octubre de 2017

Aporofobia

Lux es una mujer nigeriana sin permiso de residencia que ejerce la prostitución en el barrio chino de Valencia, no tiene empadronamiento ni pasaporte en regla, cuando tiene un problema de salud, acude a una ONG socio-sanitaria para recibir atención médica.  Está atemorizada con acudir a un Centro de Salud por si le cobran la atención y no tener dinero para pagarla, además  de que sea una manera de tenerla “registrada” y  expulsarla de nuestro país. Lux es un ejemplo de aporofobia.

El término “aporofobia” acuñado por Adela Cortina (Catedrática de ‘‘Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia”) hace más de 20 años, hace referencia, tal y como recoge su libro  “Aporofobia, el rechazo al pobre”. “Dícese del odio, repugnancia u hostilidad ante el pobre, el sin recursos, el desamparado”( Del griego á-poros ( pobre) y fobéo( espantarse).

Es, ciertamente una expresión que no existe en otras lenguas  y aún no está introducido en la Real Academia Española de la Lengua.

Sin embargo, si que aparece en la Wikipedia y es ampliamente utilizada por asociaciones que trabajan en proyectos de exclusión social, como la Fundación RAIS que hace uso de él para explicar las situaciones de violencia ejercidas contra las personas sin hogar e, incluso, el Ministerio del Interior lo utiliza para tipificar un delito de ofensa a los pobres.

Existe  el repudio de la xenofobia y el racismo, de la hostilidad  hacia el “xenos” hacia el extranjero, o hacia el que es de otra raza;  pero nunca se habla de la repugnancia ante el “ áporos”, ante el sin recursos, ante el que parece que no puede ofrecer nada interesante a cambio. Y, sin embargo, ése es el que molesta, es la fobia hacia el pobre la que lleva a rechazar a las personas, razas y etnias habitualmente sin recursos.

No repugnan los árabes de la Costa del Sol, ni los alemanes y británicos dueños de la mitad del Mediterráneo, sólo nos repugnan los desamparados y pobres que son totalmente vulnerables y  que no aportan en la economía social.

Y es que es el pobre el que molesta, el sin recursos, el desamparado, el que parece que no puede aportar nada positivo al PIB del país al que llega o en el que vive desde antiguo, el que, aparentemente al menos, no traerá más que complicaciones. De él cuentan los desaprensivos que engrosará los costes de la sanidad pública, quitará trabajo a los autóctonos, es un potencial terrorista, traerá valores muy sospechosos y removerá, sin duda, el “estar bien” de nuestras sociedades, en las que indudablemente hay  pobreza y desigualdad, pero incomparablemente menor que las que sufren quienes huyen de las guerras y miseria. 


Adela Cortina aclara que la “aporofobia” no sólo se limita a la persona en situación de pobreza económica, sino a toda persona que esté en situación de vulnerabilidad.  Hay que tener una sensibilidad muy grande para ver quién es el desprotegido, el vulnerable, ya que no en todas las situaciones es evidente.

Detrás de la xenofobia que invade Europa y Estados Unidos, hay un sentimiento de aversión, de rechazo al pobre. Lo que molesta primero de los inmigrantes y luego de los refugiados, no es que sean extranjeros, sino que sean pobres. Todas las fobias- homofobia, islamofobia, xenofobia- son patologías sociales que se expresan en forma de odio al diferente, pero esta llega enmascarada por el rechazo al pobre. Esta expresión nos hace reflexionar sobre un sentimiento muy arraigado que, convenientemente manipulado con fines electoralistas, se ha convertido en un problema político y un desafio para la democracia.

“Donald Trump ganó las elecciones con un discurso “aporófobo” no xenófobo. No atacaba a los extranjeros en general sino a los mexicanos pobres”.

Cortina profundiza en la biología evolutiva para demostrar que la aporofobia está incrustada en nuestro cerebro como una marca de la lucha por la supervivencia como especie. “ Todos los seres humanos somos aporófobos”. Identificarse con el grupo y desconfiar del extraño durante mucho tiempo fue una forma de defenderse de la amenaza de otros grupos tribales. Pero también dentro del propio grupo surge el rechazo al pobre porque rompe las reglas de cohesión interna basadas en dar y recibir. Los pobres no pueden dar , luego nada se espera de ellos.

Esta es la razón por la que los discursos políticos  que apelan a este tipo de emociones, tienen tanta receptividad. Aunque sorprende que este discurso haya crecido tanto y tan rápidamente, cuando hace apenas unos años Europa vivía sus mejores años gracias a unas políticas públicas basadas en principios de solidaridad.
Se puede ahondar en la tendencia a la aporofobia si hay un discurso público que la favorece, una ideología predominantemente neoliberal, que es una reacción frente al Estado de bienestar y sostiene que el pobre es el único culpable de su pobreza.

Cortina considera que hay dos grandes antídotos frente a este tipo de fobias:

1-Reforzar y rehabilitar el Estado social. Reforzar el discurso de la igualdad y del respeto a los derechos económicos y sociales que es el fundamento de la social democracia. Garantizar estos derechos no consiste sólo en aplicar políticas para erradicar la pobreza, sino en disminuir desigualdades.

2- Educación en valores de solidaridad y respeto al diferente.  Educar para la inclusión y la cooperación y no para el conflicto.

Cortina, asegura que existe “un abismo” entre las declaraciones de los organismos públicos y las instituciones y lo que realizan. Por ejemplo en la Declaración de los Derechos Humanos firmada en 1948, que no ha visto su aplicación directa 60 años después. “Declarar es comprometerse”. La Unión Europea y las Naciones Unidas han firmado unas declaraciones que tienen que cumplir. Por una parte estamos hablando de que tenemos unos valores y defendemos unos derechos y a la hora de la verdad, queda muy lejos y justamente los que se quedan fuera de todo este juego son los peor situados.

Todo ello se hace patente en la actual crisis de los refugiados en que el viejo continente “se la está jugando”. Europa tiene una identidad fundada en la hospitalidad, que está incumpliendo. Hay que trabajar a nivel diplomático para que se acaben las guerras y no haya más refugiados, pero mientras tanto, hay que organizar la hospitalidad y el asilo, señas de identidad de Europa.
Europa no ha acogido a los 182.504 refugiados a los que se comprometió hace dos años. La Comisión Europea se fijó el 26 de septiembre de 2017 como fecha límite para acoger a las personas refugiadas y afrontar la crisis humanitaria.
España solo ha cumplido con el 11% de la cuota de reubicaciones y reasentamientos de personas solicitantes de asilo que, tras huir de países en llamas como Siria o Irak, esperan en campos de refugiados en Jordania, Líbano, Turquía, Grecia o Italia, donde reanudar una vida digna no es fácil.

En total, España ha reubicado a 1.279 solicitantes de asilo que llegaron por mar a las costas de Grecia e Italia.
Asimismo, ha reasentado a 701 personas de campos de refugiados de países limítrofes al conflicto sirio: 506 desde el Líbano y 195 desde Turquía.

En estas fechas expira el programa de la Comisión Europea de reubicación y por tanto, dejarán de registrarse nuevos candidatos desde Grecia e Italia.
La Comisión Europea se plantea incluir una nueva propuesta de acogida desde terceros países, como Líbano, Jordania o Turquía para personas que ya tengan el estatus de refugiado.



1- Cortina A,(2017)  Aporofobia , el rechazo al pobre. Editorial Paidós.
2-CEP (2017 , 14 de mayo ) “No es xenofobia, es aporofobia.” www.europapress.es. Derechos humanos.
3-Cortina A. (2000, marzo 7) “Aporofobia”. Articulo de opinión en El País.

4-Sanchez G. (2017, septiembre 25). ”España, entre los Estados que más han incumplido su cuota de refugiados junto a los países del Este”. El diario.es


Inma Rico Salvador.
Médica de Familia. 

martes, 4 de julio de 2017

INFERTILIDAD SOCIAL: Cuando tener hij@s se convierte en un lujo

La crisis también nos ha quitado niñ@s. Desde 2008 hasta 2014 nacieron 40.000 niñ@s menos de lo previsto1, y los que nacen son de madres cada vez más mayores (la edad materna se situó en 31,2 años en 2015, frente a los 30,1 de 2008 y los 29,5 de 2002)2. Estas criaturas perdidas son l@s hij@s no nacid@s de las mujeres de finales de los 70’ y principios de los 80’3, una generación menos numerosa que la previa del baby-boom.
 Según la Organización Mundial de la Salud4, la Salud Reproductiva implica la posibilidad de tener una sexualidad responsable, satisfactoria y segura, así como la libertad de tener hij@s, si se quiere, y cuando se desee.
A día de hoy existen pruebas del deterioro de la salud reproductiva de muchas personas que quieren tener descendencia, pero cuyas condiciones de vida no lo permiten1, produciéndose dos situaciones: un retraso de la mater/paternidad (entre 2008 y 2012 aumentaron en un 29% l@s hij@s nacid@s de madres mayores de 40 años)1 o la decisión consciente de no procrear, aun queriéndolo. Aparece así una brecha entre la fecundidad deseada (2-3 hij@s), la prevista (2 hij@s) y la real (0-1 hij@)5, con una serie de consecuencias tanto a nivel individual como social.
Las causas principales de esta situación son los estudios que se alargan (carreras universitarias largas, máster, segundo máster…), el desempleo juvenil y la inestabilidad laboral, las viviendas inasequibles, la falta de perspectiva económica y la ausencia de políticas de apoyo a los jóvenes1,5,6.
Y es que hay que pensárselo: tener hij@s puede sumir a una familia en la pobreza. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), tener un hij@ aumenta en un 23,3% el riesgo de ser pobres en el caso de las parejas, y en un 38% si la familia es monoparental3. Se estima que el coste por hij@7 desde que nace hasta que cumple los 18 años oscila entre un mínimo de 115.489€ y un máximo de 354.298€, siendo el coste del primer año de unos 14.266€/año (unos 1.189€/mes asumiendo 12 pagas), lo que supone el 78,7% del salario neto medio de un trabajador en España (1.502€/mes), o el 98,6% del de una trabajadora del país (1.199€/mes).
El retraso en la maternidad provoca5,8,9, 10 una disminución del número de folículos, ovocitos de peor calidad, trastornos de la coagulación durante el embarazo, abortos espontáneos, embarazos ectópicos, aumento de las probabilidades de aparición de trisomía 21 (mayores si pasan de los 35 años), aumento de los partos pretérmino, de los mortinatos (mayor al sobrepasar los 40 años) y de nacidos con bajo peso. Aparecen también patologías uterinas que dificultan el embarazo como son miomas, pólipos y endometriosis, además de infertilidad (el 15% de las parejas en edad fértil son infértiles, según la Sociedad Española de Fertilidad) que requiere del uso de técnicas de reproducción asistida, con sus propias consecuencias económicas, sanitarias y sociales. Para aquellas personas que sufren infertilidad después de posponer la procreación, el problema se multiplica: la edad máxima de inicio de las técnicas está entre los 38 y 40 años en la Sanidad Pública (si se rebasa este límite queda irse a centros privados con el coste que ello implica), las listas de espera pueden alargarse y algunas técnicas se realizan solo en centros de referencia que pueden localizarse en diferente localidad o provincia de la que se reside.
El retraso de la paternidad5,8,10 supone una peor calidad seminal y un descenso del nivel de andrógenos, lo que lleva a recurrir también aquí a técnicas de reproducción asistida (en 2010 el 3% de los nacidos lo fueron gracias a estas técnicas5).
En ambos sexos, el retraso en la procreación implica5,8,10,11 sufrimiento emocional, ansiedad, depresión, alteración de la autoestima, irritabilidad, alteración del humor, del sueño y de la alimentación, una disminución de la satisfacción sexual, aislamiento social con conductas de evitación (no ir a lugares concurridos por niñ@s o evitar el contacto con familias con hij@s), y la aparición de culpabilidad hacia uno mismo y hacia la pareja.
A nivel social5,8-11 se puede hablar de familias cada vez más pequeñas, con gran diferencia de edad intergeneracional y diferencias culturales cada vez mayores. Ha aumentado el número de solicitud de adopciones12 (en un 1% para adopciones nacionales de 2014 a 2015), y también el uso de gametos donados en las técnicas de reproducción asistida (un 35% de las técnicas de reproducción asistida utilizan gametos donados)13
Por otro lado, en los casos de las familias que se decantan por no tener descendencia debido a su situación socioeconómica, además de los problemas ya mencionados se añaden aquí un aumento de las hospitalizaciones con diagnóstico psiquiátrico entre las mujeres que no tienen hij@s8, una peor autopercepción de salud y una disminución de la propia confianza valorándose como personas incompletas y poco dignas de los demás8,11. Estas crisis pueden reavivarse a lo largo del ciclo vital, cada vez que la ausencia de mater/paternidad vuelva a posicionarse en un primer plano, por ejemplo cuando lleguen a la edad de ser abuel@s11.
Tanto en la decisión de retrasar la mater/paternidad como en la de prescindir de ellas, las mujeres son las personas que más sufren los problemas derivados de esta medida10. Aparte de los problemas clínicos señalados anteriormente, la sociedad presiona sobre ellas culpabilizándolas por no concebir, además de que se sienten frustradas por no desempeñar un rol sociocultural impuesto desde la infancia. 
La solución óptima de este deterioro de la salud sexual y reproductiva de nuestra sociedad debe centrarse en una mayor prevención de las causas para no tener que paliar las consecuencias: dar prioridad a la conciliación familiar y laboral, proteger y ampliar los derechos de las trabajadoras y las prestaciones para el cuidado de los hij@s, valorar a los niñ@s también a nivel público mediante costes compartidos entre familias y Administraciones, y mejorar el acceso juvenil al trabajo y la vivienda. Las Autoridades Sanitarias deberían alertar a la población joven de las consecuencias sociosanitarias de la infertilidad social, para que tuviesen todo el conocimiento en sus manos y pudieran obrar en consecuencia.
Hasta que estas medidas sean un hecho, en nuestras consultas se pueden abordar los aspectos emocionales de la infertilidad social a través de entrevistas dirigidas con ayuda de cuestionarios validados como el GHQ-2814,15, y también elaborando un plan de cuidados con el objetivo de desarrollar intervenciones eficaces que mejoren la salud de estas parejas desde Atención Primaria10 (información, terapia de pareja, trabajo sobre la autoestima, el duelo, la sensación de fracaso, el estado de ánimo...). Sería interesante hacer una detección temprana y sensible de la infertilidad social teniendo en cuenta que ésta puede ser la forma de presentación de una situación de vulnerabilidad sociosanitaria. 

  1. Salud sexual y reproductiva y crisis económica en España. Informe SESPAS 2014. I. Larrañaga, U Martín, A. Bacigaluoe. Gaceta Sanitaria 2014; 28 Supl 1:109-15-vol28.
  2. Indicadores de Fertilidad: Edad Media a la Maternidad por orden del nacimiento según nacionalidad de la madre. Instituto Nacional de Estadísica. Consultado en: http://www.ine.es/jaxiT3/Tabla.htm?t=1579.
  3. La crisis nos ha robado 200.000 criaturas. Javier Segura del Pozo. Salud pública y otras dudas. Consultado en: https://saludpublicayotrasdudas.wordpress.com/2014/12/24/la-crisis-nos-ha-robado-200-000-criaturas/
  4. Salud Reproductiva. Organización Mundial de la Salud. Consultado en: http://www.who.int/topics/reproductive_health/es/
  5. El déficit de natalidad en Europa. La singularidad del caso español. G. Esping-Andersen. Obra Social de la Caixa. Consultado en: https://obrasociallacaixa.org/documents/10280/240906/vol36_es.pdf/a1f7626a-7622-4237-bdfd-4c0c4347a7e3
  6. Economic recession and fertility in the developed world. Sobotha T, Skirbekk V, Philipov D. Popul Dev. Rev 2011;37 (2): 267-306.
  7. ¿Cuánto cuesta tener un hijo? Reportajes La Vanguardia. Martí Paola. Consultado en: http://reportajes.lavanguardia.com/cuanto-cuesta-tener-un-hijo/
  8. Demographic and medical consequences of postponement of parenthood. L Schmidt, T Sobotka, JG Bentzen. Hum Reprod Update, 18 (2012), pp 29-43.
  9. Delayed childbearing: effects on fertility and the outcome of pregnancy. J Balasch, E Gratacós. Current opinion in Obstetrics and Gynecology. Junio 2012-Vol24.
  10. Consecuencias de la infertilidad/esterilidad en la salud de la mujer. Trabajo fin de grado para la obtención del título de graduada en Enfermería. Escuela Universitaria de Enfermería “Casa Salud Valdecilla”. Universidad de Cantabria. L Sañudo Toca.
  11. El impacto psicológico de la infertilidad. LM Llavona. Papeles del psciólogo, vol 29, n2, mayo-agosto2008. Consejo General del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid.
  12. Boletín de datos estadísticos de medidas de protección a la infancia. Boletín 18. Datos 2015. Informes, estudios e investigación 2017. Ministerio de Sanidad, Seguridad Social e Igualdad. 
  13. La Sociedad Española de Fertilidad se manifiesta sobre la donación de gametos en España. RHA Profesional. Enero 2017. Consultado en: http://www.rhaprofesional.com/la-sociedad-espanola-de-fertilidad-se-manifiesta-sobre-la-donacion-de-gametos-en-espana/
  14. Factor structure of the General Health Questionnaire-28 (GHQ-28) from infertile women attending the Yazd Research and Clinical Center for Infertility. Shayan Z. Int J Reprod Biomed (Yazd). 2015.
  15. Cuestionario de Salud GHQ-28. Consultado en: http://www.hvn.es/enfermeria/ficheros/cuestionario_de_salud_de_goldberg.pdf

Sandra Robles Pellitero 
@SandraRoblesP

Médica de Familia.

jueves, 11 de mayo de 2017

II JORNADAS RED SANITARIA SOLIDARIA CASTELLÓN

La Red Sanitaria Solidaria de Castellón es una iniciativa impulsada por la ONG Medicus Mundi.
Se trata de una red formada por numerosas y diversas entidades del sector sanitario de la provincia de Castellón.

Un punto de encuentro entre profesionales  y la sociedad para debatir sobre las causas y soluciones a los problemas sanitarios a nivel local y global.

¿Te apuntas?